El pasado jueves, 17 de enero, la banda de Prótesis presentó la revista en la Fnac de Callao (Madrid). Os dejamos un breve resumen de parte de lo que allí se dijo...
Los orígenes de Prótesis:
Fundé Prótesis en 2002, para dar salida a mi gran afición por la novela negra española. Contaba con la ayuda de amigos procedentes del mundillo, como Miguel San José, actualmente editor del sello Calamar. Y Luis Díaz, que ahora pone en práctica todo lo que aprendió con estas novelas, porque trabaja como detective privado.
Fueron dos novelas las que me impulsaron en la afición: Prótesis y La camisa del revés, ambas de Andreu Martín. Durante mi adolescencia me encantaba leer novelas de terror y ciencia ficción, generalmente de autores anglosajones, y cuando me topé con la literatura de Andreu, encontré que tenía la fuerza expresiva, la intensidad, el ritmo de las mejores novelas de género. Y quizás yo estuve despistado, y no había reparado hasta entonces en esas obras que formaban nuestra tradición literaria. O quizás nuestra propia industria cultural había abandonado a su suerte a todos estos escritores, por lo cual era complicado seguirles la pista. Por eso fundé Prótesis. Publicación consagrada al crimen, para recuperar nuestro legado de literatura de género, estableciendo un guiño al escritor catalán y a la que considero su novela más emblemática.
Me gustó la novela Prótesis porque abría las puertas a una novela negra escrita en castellano que fuese mucho más que la mera imitación de los modelos anglosajones. No encontraréis en sus páginas detectives de homicidios o policías de San Francisco; tampoco encontraréis night clubs donde escuchar sensuales melodías de jazz. A cambio, lo que encontraréis será policías nostálgicos del Régimen Franquista, tabernas del Barrio Chino, todo ello en un ambiente ligeramente aflamencado. Y los protagonistas son unos delincuentes de poca monta de un suburbio barcelonés.
A menudo me han preguntado si la novela negra española es un tema lo suficientemente amplio como para dedicarle una revista. Voy a contestar recurriendo a declaraciones ajenas. Escribía con cierto humor la estudiosa Patricia Hart que para encontrar novela negra en España hay que ser un poco detective. Hace poco leía una entrevista al tristemente fallecido Manuel Vázquez Montalbán. Le preguntaban por la novela de género en España, qué había antes de que él escribiese Tatuaje, y destacaba sobre todo la selección inmensa de libros de bolsillo de Bruguera, generalmente escritos con vocación de mercenario y a ritmos de ejemplar por semana. Comentaba Montalbán que la novela negra es un fenómeno propio de las sociedades industriales avanzadas, lo cual, evidentemente, excluye a nuestro país. Ya a mediados de los años 80, en otra entrevista, el creador de Carvalho diría que sólo hay un escritor de género en España. Si le preguntaban en Barcelona, destacaba a Andreu Martín. Si le preguntaban en Madrid, destacaba a Juan Madrid.
Y es que la novela negra española siempre ha sido un tema de interés para los aficionados. Muchos han desconfiado de su existencia, y ha habido multitud de cultivadores ocasionales que no han consolidado su trayectoria. A veces ha estado demasiado sujeta al impacto mediático, convirtiéndose en el “género de moda”. Con todo, no es difícil apreciar toda esa serie de escritores que nos aportan sus obras desde tiempos de la Transición, como Francisco González Ledesma, Carlos Pérez Merinero, Julián Ibáñez, Mariano Sánchez Soler, o los ya citados: Juan Madrid, Andreu Martín y Manuel Vázquez Montalbán.
Precisamente a todos estos escritores ha estado dedicada la revista Prótesis. Porque, cada uno desde sus planteamientos, han personalizado un género norteamericano como la novela negra, para con éste, dejar un testimonio, a veces cargado de desencanto, a veces lleno de humor, a menudo crítico, sobre las últimas décadas vividas en nuestro país.
Monográfico sobre James Bond:
Han pasado ya más de cinco años desde que fundé Prótesis, y en sucesivos ejemplares he ido indagando sobre ciertos autores, determinados asuntos relacionados con la novela negra española. Cuando recibí la invitación de VOSA y Diábolo Ediciones para continuar con la publicación de manera más profesional, en seguida pensamos que vendría bien elegir un tema que sorprendiese a nuestros lectores. Tan pronto como se mencionó el nombre de James Bond, nos pareció un buen tema al que dedicar un estudio. Porque su literatura, las novelas que escribió Ian Fleming, estaban algo olvidadas. Y porque contábamos con la distancia suficiente como para ofrecer un trabajo serio, a la vez que sacando punta a diversos perfiles del mito.
Pero pese a que optábamos por un tema novedoso para la revista, no tardamos en prepararlo “a nuestra manera”, haciendo hincapié en la repercusión del personaje en nuestra literatura y en nuestro cine. El hecho de que el análisis de las películas originales, las novelas, vaya acompañado de comentarios sobre las novelas de kiosko españolas que estaban influidas por 007, de las películas italianas que imitaban a estos clásicos, deja a las claras que seguimos manteniendo nuestra forma de trabajar, recuperando ese legado de literatura popular española que nos animó a fundar la publicación consagrada al crimen.
David G. Panadero.